Gatitos en adopción.

Hola, chicos! Encantado, mi nombre es Fredy y he tomado yo la iniciativa para presentarnos  porque Bruce está durmiendo. Nacimos en la calle y nuestra madre Felina nos estuvo criando hasta que no pudo más. Se puso enferma y ya no nos podía amamantar. Llorábamos de hambre pero mamá no aparecía. Nos quedamos en un rincón, quietos, ya sin esperanzas. A la mañana siguiente Bruce se levantó a buscar a mamá, y lo rechazó. Yo ya no tenía fuerzas y sólo salió de mi garganta un miau afónico que escuchó la humana a la que hago escribir. Nos rescató de ese rincón seco lleno de pulgas y telarañas. Debido al susto Bruce le mordió un montón (yo me reía por dentro) pero ella tuvo paciencia y entendió a qué nos lleva el miedo. Nos quitó esos bichos que tanto pican y nos metió en una caja de plástico con agua templada y un gel que olía raro, que no era como la lengua rasposa de nuestra madre biológica. Pero cuando nos frotó con la toalla empezamos a confiar en ella. Y cuando abrió una lata de paté probamos por primera vez la comida. Yo me metí de lleno y a Bruce le tuvieron que dar con jeringuilla. Después nos metieron en una caja con puerta y al rato llegamos a un sitio sin hierba ni árboles, es un piso en la ciudad. Nos encerraron en una habitación y nos visitaba la humana a ratitos. Durante tres días seguidos nos daba una pasta asquerosa que no nos daba tiempo de sacarla ni babeando. Y encima tres días, tres!!! Mi hermano dice que se llama Panacur. Yo no me fijé bien pero cierto es que desde entonces nuestras cacas son perfectas y nuestro cuerpo más blandito y esponjoso. Aquí vinimos con dos perros muy grandes que salen a la calle. Ellos salen cada día varias veces. Nosotros secuestrados, menos mal que hay cuatro grandes que se parecen a mi madre y con ellos nos sentimos más identificados, aunque no quieren jugar con nosotros porque son más mayores y no tenemos los mismo intereses.
De la humana no tenemos quejas, pero está muy agobiada porque no puede con todo. Y no queremos que lo pase peor, ya ha rescatado a los 6 hermanos que viven en este piso y no tenemos sitio. Yo, Fredy, soy activo y curioso. Me gusta mirar a la humana y darle caña al perro grande. Por las noches me meto en el cajón de los bikinis y de los fulares, que huelen a sándalo pero mejor que el Panacur que nos metió en la boca. Y Fredy, por no trepar tanto como yo, se queda en el cajón de los calcetines. Yo creo que es pq huelen a lavanda. Ahí lo tienes pues, puesto de lavanda, adormilado, que no hace más que bostezar y dormir. También dormimos con un cojin de espelta que nos da mucha calma al faltar nuestra mamá gata. Y Ahora vamos al grano: Necesitamos un hogar. Los dos. Ya somos independientes el uno del otro porque hemos socializado. Yo soy más independiente y me gusta visitar lugares nuevos. Ya me he trepado todos los rascadores de los inquilinos. Bruce es muy tranquilo, dormilón, mimoso (yo diría que hasta empalagoso) y se ha hecho amigo de un adulto que le lame las orejas. A mí eso no me hace gracia. Tengo fijación por los humanos y la sigo a ella, que es la que saca de la nevera verdaderas Delicias. Puedes adoptarnos de forma independiente, aunque si quieres que sigamos juntos como geneliers, sería una opción que nos haría muy felices. Vamos al arenero y somos muy limpios y cariñosos. Jugamos con bolitas de felpa y gomas de pelo de esta mujer que está a punto de volverse loca . Por eso queremos ENCONTAR NUESTRA CASA, un hogar definitivo. La chavala hasta nos ha hecho cartilla (es médico de gatos y perros, hasta donde sabemos), y nos quiere mucho, pero nos ha contado hoy muy triste que no nos podíamos quedar y que no quiere dormir con nosotros porque si nos coge más cariño nunca podrá ayudar a otros que estén heridos y que tengan que estar en cuarentena en esta habitación tan canija donde nos tiene, aunque de forma temporal. Cuando te encontremos, querido futuro humano nuestro, cuando te enamores de mí, de mi hermano o de los dos, entonces nos sacarán de esta habitación, y descubriremos tus alfombras, tu sofá, tu cama. Veremos la tele juntos y conoceremos el amor de familia, las caricias y los mimos que la humana de acogida les da a sus hijos oficiales. Hasta que nos encuentres te esperaremos con paciencia, pero nos han dicho que no nos preocupemos, que con lo lindos que somos nos adoptan seguro. Nadie ha querido acogernos a pesar de las difusiones, pero sabemos que dentro de poco Tú te interesarás por mi, por Bruce o por los dos. Tendremos un flechazo y formaremos una preciosa familia. Somos discretos y muy limpios, dos machos con buena presencia y ganad de vivir contigo. ¿Nos eliges? No te decepcionaremos nunca. Ya tenemos un mes y medio y comemos solos. 

Contacto: 654 020 229